Fomentar los juegos al aire libre.

Fomentar los juegos al aire libre.

19 mayo, 2017.

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En la actualidad, los niños desde muy pequeños pasan demasiado tiempo frente a la televisión y con las nuevas tecnologías, como videoconsolas u ordenadores. Las buenas costumbres de salir al parque, jugar en el patio o pasear por el campo, se van perdiendo poco a poco con el paso del tiempo. Esto conlleva  que los niños cada vez se relacionen menos y sean más sedentarios desde pequeños.

El juego al aire libre proporciona beneficios al niño en el plano psicológico y mental, aunque tal vez no sean siempre evidentes. Estas actividades exigen a los niños pensar de forma creativa, estimulan su curiosidad y les obliga a tomar decisiones y resolver dificultades a través de su imaginación.

En general, la casa, e incluso los espacios públicos destinados a juegos, como ludotecas o parques infantiles, están organizados. En la naturaleza, sin embargo, el niño se enfrenta a un espacio abierto, donde los límites para sus juegos y actividades los tiene que poner él mismo, con su creatividad e imaginación. Por  ello, la naturaleza proporciona al niño, asimismo, la oportunidad de tener interacciones sociales de calidad con otros pequeños de su edad. Muchos niños, sobre todo los que no tienen hermanos, necesitan salir del entorno hogareño y comenzar a tener contactos y relaciones con otros niños.

Los padres son los principales encargados de realizar todo tipo de actividades con los pequeños al aire libre, ya que son los que pasan el mayor tiempo del día con ellos. Además de ir al parque, jugar con la pelota, la bicicleta o patinar, a los niños también les divierte mucho salir a conocer la naturaleza. Para ellos, ir al campo a pasar el día, salir a pasear por el bosque o ir a un zoológico a ver a los animales, puede ser una gran aventura. Descubrir la naturaleza supone no sólo disfrutar del aire libre y sin contaminación, también es un momento para que los niños conozcan las reglas que se deben respetar, como no arrancar las flores o no tirar papales al suelo. Hay numerosas actividades dirigidas a los niños según su edad, como por ejemplo:

  • De 0 a 24 meses: Cuando apenas cuentan con un año de vida, los bebés todavía no tienen la musculatura lo suficientemente desarrollada como para poder columpiarse o tirarse por un tobogán. A esta edad lo mejor es que jueguen con la arena o monten en los columpios destinados a los niños más pequeños, pero siempre bajo la supervisión de los adultos para evitar accidentes innecesarios.
  • A partir de 2 años: Ya tienen la fuerza suficiente para balancearse sin ayuda en columpios adaptados a su edad o tirarse por el tobogán. Además pueden empezar a jugar con balones, raquetas, bicicletas, etc., siempre sin salirse del perímetro del parque.

 

En esta aventura de jugar al aire libre no tienen por qué estar solos, como ya he dicho antes, sino que es mucho mejor compartir los juegos en familia. Porque los beneficios de jugar al aire libre son muchos.

– Ejercicio. Jugar al aire libre previene la obesidad infantil, una enfermedad cada vez más frecuente en esta sociedad sedentaria que estamos creando para nuestros niños. Apagar el televisor, levantarse del sofá y salir a la calle a patinar o a jugar al balón, por ejemplo, son actividades de lo más recomendable para toda la familia.

– Creatividad. Es indudable que el aire libre potencia la energía de los niños, pero también su creatividad. El factor sorpresa es determinante en los juegos que tienen lugar en la calle porque no se puede controlar todo el entorno. Esto favorece la imaginación y el desarrollo de la creatividad en los niños, que tienen que agudizar el ingenio mucho más que en los juegos de casa.

– Autonomía. Además de ser más creativos, los niños que juegan habitualmente al aire libre son más autónomos e independientes. Sabrán cómo hacer frente a los problemas y encontrar las soluciones por sí mismos.

– Relaciones sociales. Los niños solitarios y tímidos pueden encontrar un buen estímulo para desarrollar sus habilidades sociales en estos juegos al aire libre si se lo presentamos como una rutina habitual. El contacto con niños fuera de su entorno familiar les hará relacionarse más con ellos.

– Unión familiar. Además de los beneficios para los niños, jugar al aire libre es una de las mejores maneras de fomentar la unión familiar. Momentos inolvidables compartidos por toda la familia donde dedicar a nuestros hijos lo mejor que podemos dedicarles que es tiempo y atención de calidad.

Los padres deben aprender a pasar más tiempo con sus hijos, ellos no entienden de obligaciones ni de trabajo, solo quieren disfrutar de la compañía de sus seres queridos.

Recuerden: “No hay falta de tiempo, si no de interés, un Martes puede convertirse en un Sábado cuando la compañía es la adecuada”.

Estefania López Merlos
Técnico Superior en Educación Infantil


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